He oído varias opiniones sobre la masturbación, muchas encerradas en tabúes y algunas un poco más libertinas, a mi opinión la masturbación produce relajación, placer y una forma de contenerte cuando estás lejos de la persona a quien amas y deseas; por otro lado la masturbación femenina a sido catalogada como prohibida o poco aceptable, la masturbación es igual en un hombre o en una mujer, es solo darse placer a uno mismo sin dejar la moral de lado, no es algo que te haga ser menos que otra persona que no lo practique, la mujer tanto como el hombre tiene el mismo deseo en algún momento, puede que de diferentes formas pero ahí está.

Muchas mujeres tienen ese pensamiento un tanto moralista y arcaico de que hacerlo esta mal, he tenido la suerte de conocer diferentes casos y uno en particular de pasar de tener un pensamiento cerrado a uno más abierto sin dejar sus valores de lado, y es que masturbarse no quiere decir que dejes de tener el mismo pensamiento y que tus emociones cambien, es tan solo sentir placer..

No dejemos que nuestros pensamientos y paradigmas nos alejen de algo que a sido categorizado como dañino o degradante nos aleje de algo que puede ser realmente placentero, no vivimos de opiniones de terceros, lo que hagamos o queramos sentir depende única y exclusivamente de nosotros, si en algún momento uno desea hacerlo, pues hagamoslo, todo esta en nosotros mismos.

Las zonas erógenas son puntos sensibles por sus terminaciones nerviosas, al ser estimulados producen excitación (en este caso en la mujer), hay diferentes lugares que cuentan con esta sensibilidad, a continuación las mencionaré:

Oído: Susurrar al oído cosas sensuales, nos basándose en el principio de que el hombre se excita observando y la mujer oyendo, también el pasar la lengua suavemente por el lóbulo de la oreja causa una agradable sensación.

Labios: Siendo los primeros y más accesibles, un beso puede llegar a alto grado de excitación, debe ser acompañado de caricias para lograr el cometido.

Pezón: El borde del pezón es muy sensitivo al tacto, el pasar la lengua alrededor de este o tocarlo, es una buena combinación con los labios.

Clítoris: Totalmente sensitivo, en la mujer este punto esta dedicado plenamente al placer, ya sea con la lengua, dedos o algún juguete; con la excitación de este una mujer puede llegar al orgasmo si es que cuenta con la predisposición adecuada.

Ano: Tabú para muchos pero este punto erógeno puede causar mucho placer, esta al final de la columna, pueden imaginarse la cantidad de terminaciones nerviosas que ahí se encuentran, no es necesario llegar al sexo anal para estimularlo, el introducir un dedo en pleno acto sexual es un buen complemento.

Pies: Derrepente hemos oído que un buen masaje a los pies pueden causar un relajo total, pues esto es verdad pero no solo relajación, el dar ligeras mordidas al borde de los pies y pasar la lengua por los dedos causa gran excitación en la mujer (aunque las primeras veces puede causar cosquillas).

Existen más puntos erógenos, los cuales pueden ver en la imagen anterior, los que he mencionado son los que más me han parecido interesantes.

Fuente Complementaria | Wikipedia