Historia de Amor - V

Martes, Enero 15, 2008 22:40
Publicado en categoria Mis Escritos, Personal

Un nuevo día, una nueva mañana, una historia había quedado en mi vida, una larga noche de recuerdos fabulosos; era hora de partir a clases, había dormido poco menos de dos horas, mi padre al verme llegar tarde y en estado etílico hizo estremecer la palma de su mano contra mi rostro, seguido a ello me ordenó lavar el servicio de la noche anterior.

Llegué temprano a la Universidad, bañado, muy motivado al aprendizaje; no habían muchos compañeros en el salón, pasaron varios minutos y aún mis amigos no llegaban, cerca del inicio de clase llegaron todos con sus rostros demacrados, con miradas somnolientas que reflejaban la incomodidad con la que habían descansado. Pregunté a Daniel por que demoraron tanto, a lo que me respondió me contaría en el intermedio de clase.



Estábamos bajando las escaleras, eramos un grupo que se hacía notar, buenas notas acompañaban nuestra bohemia, alegrías y diversas bromas a los docentes quienes nos tenían un trato preferencial. Estaba Franco, Daniel y yo conversando de lo sucedido la noche anterior, notaba cierta incomodidad, no sabía que era, pensé que pude haber hecho algo mal; no era así, había pasado algo totalmente increíble y gracioso, no pensé tener tanto placer con la mofa dirigida hacia mi nuevo amigo. Aquella larga noche en la cual me encontraba descansado plácidamente junto a mi bello ángel, nuestro amigo había seducido a la segunda jovencita quien nos acompañaba, estaban por entregarse al placer, ella estaba llegando a la inconsciencia, Franco moría por desnudarla, deseaba entregarse al morbo, a la unión de cuerpos sudorosos y excitados; era complicado hacerlo, su pantalón se encontraba ajustado, era difícil manipular sus movimientos, algunos golpes de torpeza dieron su rostro, la excitación era muy alta, fuertemente fue retirado el pantalón, la blusa, suavemente el brasier y aquella suave tela que cubría la zona que la convertía en mujer, se entregaron al sexo, a lo prohibido, fuerte y emotivamente siguieron; Daniel quien se encontraba descansando despertó inesperadamente por el ruido, vio aquella escena, se encontraba con alcohol en la sangre, a lo que con poco uso de la razón, rosó la parte trasera de aquella fantasma saltarina; ella volteo inesperadamente, dio algunos gritos de ofensa, estaban manchando su dignidad, Daniel disimulo dormir, el reclamo de la joven se hizo sonar en aquellas marcas en todo el cuerpo de Franco; no pasaron muchos segundos, olvidado quedó el tema, reincorporándose nuevamente a su entrevista privada; poco duró aquel goce, ella era muy salvaje en la cama y Franco no pudo controlarse, no pasaron más de tres minutos, él llegó al orgasmo, ella quedo tendida. Recuerdo haberme levantado para ir al baño, lo vi en la puerta fumando un cigarrillo, no tomé mucha importancia y regresé a dormir; antes de retirarme recuerdo la búsqueda del reemplazo para la correa que en aquella noche de pasión Franco rompió con rudeza.

Estábamos riéndonos de la precocidad con la que nuestro amigo llegó al orgasmo, cuando de pronto se acerca quien la noche anterior fue su amante a darle un cordial saludo, se notaba la cara de arrepentimiento en Franco, no quería tocar el tema nunca más; nosotros nunca dejamos de hablar acerca de ello, hasta ahora, ya algo mayores seguimos hablando de ello con una sonrisa en el rostro.

Hablé sobre la interminable noche con ellos, el placer que sentí al unir mis labios con ella, momentos de gloria, pasión indescriptible; muchos días no dejé de hablar de ello hasta el inicio de lo que fue nuestra siguiente azaña.

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