Historia de Amor - III

Lunes, Enero 14, 2008 0:17
Publicado en categoria Mis Escritos, Personal

Pasaron cerca de dos días y la noticia no era asimilada, sentía miedo al saber que mi musa tenia ya quien ocupaba el lugar que yo intentaba alcanzar, pregunte incontable veces a mi querido amigo si era verdad o solo intentaba ver mi reacción, fueron tantas veces la misma pregunta que creo llegue a incomodarlo. Pasó una semana y la idea aun no era aceptada hasta que sucedió, lo vi llegando, era un tipo de baja estatura, delgado, tes oscura, cabello puntiagudo, ojos intimidantes, aspecto amargado; lo vi tomándola por la cintura y dándole un beso de saludo, al instante noté que era una persona poco sincera y de no muy buenos sentimientos; en ese momento lo único que me importaba era aquella escena, aquellos crueles momentos, no podía respirar, mi corazón andaba a mil, mi estomago parecía no parar de acalambrarme. Fueron unos minutos que quede helado antes que ellos se retiraran, no pude dejar de pensar todo el día en aquella dolorosa escena, visualizaba en cada espacio de mi cuarto aquellas dos figuras abrazándose, demostrándose amor, fue la punzada más cruel que había sentido jamás.



Llegué al próximo día tarde a clases, atontado, estúpido; mi querido amigo notó al instante mi actitud, mi forma de hablar; no me preguntó lo sucedido ya que el lo sabía, me había visto el día anterior morir en vida al estar presente en aquella escena, este hombre siempre estaba pendiente de mi, se preocupaba, era una persona muy desinteresada y cortes, siempre trataba de hacer sentir de la mejor forma muy bien a la gente. Salimos a dar una vuelta a los alrededores conversando y tratando de relajarme, conversamos mucho, me calme y decidí no rendirme, decidí seguir, fue ese el inicio de una gran batalla que me costarían más que lágrimas y humillaciones.

Pasaron algunos días, no volví a intercambiar palabras con mi dulce ángel, me sentía celoso, envidioso, aturdido; no recuerdo que me haya preguntado por que estaba así, aunque creo recordar que a mi querido amigo sí. Conocí a otro compañero de aula que con el tiempo llegamos a formar una amistad, este fue el inicio de mi vida bohemia, de mi tiempo de esparcimiento deliberado, el inicio de mi cambio de vida.

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