Historia de Amor - II

Domingo, Enero 13, 2008 18:31
Publicado en categoria Mis Escritos, Personal

A partir de la inesperada llegada de aquella dulce y hermosa niña, mi vida dio un giro total, no solo en concentración y en un enmudecimiento casi total, sino también el temor a poder desinhibirme como en cierta forma trataba de hacer hasta ese momento; me proponía a mi mismo que cuando pasara desplegando ese aroma tan perturbador y complaciente yo sería capaz de decirle aunque con voz agonizante “hola”, muchas veces estuve a menos de un impulso para concluir dicha tarea, jamás lo logre hacer, pasaron días y no podía acercarme aun sabiendo que era una persona que se interrelacionaba fácilmente, se adecuaba a las personas que eventualmente conocía, aun sabiéndolo, no pude hacerlo.

Días pasaron, no podía hacer nada, me sentía frustrado, encerrado, cohibido totalmente, probaba bocado rara vez al día, no encontraba paz en la dulzura de mi dormitorio, me sentía un insignificante punto a lo que ella era para mí. Una noche, recuerdo claramente, tuve aquella pequeña figura, la amé, la tuve entre mis brazos, abrace su cuerpo, toque sus labios, nos hicimos uno en cuerpo y alma, fueron horas de profundo e inesperado amor, fui el hombre más feliz del mundo, agradecí el estar vivo y poder sentir este placer, este amor, esta satisfacción tan grande que hombre jamás tuvo en la tierra; lamentablemente no duro mucho, la mañana se acercaba y tenía que despertar de mi sueño para ir a las clases habituales.

Esa misma mañana en el aula de clase tome una hoja de papel del cuadernillo que nos obsequiaban en la universidad, un lapicero y deje volar mi imaginación la cual dio fruto a lo siguiente:

En este momento, al sentir la sensación
de explicar y no entender, mi cuerpo tiembla,
se esconde, mi mente se desconecta de mi ser.

Creo conocer el motivo, pero mi mente no acepta
que dos luceros desconocidos hasta hoy puedan
generar tal cambio en este cuerpo.

Pues creo que he caído en una red que yo mismo
he escogido y de la cual no deseo salir, aunque
se que deba.

Ahora se que la solución existente, es percibida,
pero no aceptada, pues el deseo de la caída,
es mas fuerte que yo.

Ahora me siento derrotado porque siento como
esa red me ha atado con mis brazos, me ha callado
con mis labios y me observa con mis ojos.



Se que no era un texto muy elaborado, habían pasado 12 años desde que tuve la primera sensación de placer al escribir la cual fue frustrada por alguna persona. Lo leí una y mil veces, revisé la ortografía y caligrafía como un niño en primaria, amé cada una de las lineas, la atadura perpetua que cada una encerraba, la pasión con la cual cada una de ellas fue marcada; pensé entregársela, mirarla a los ojos y decirle que le pertenecía cada una de las palabras, mi mente, mi vida. El momento no se dio ya que tuve miedo, opte por otro camino, quería sentir la aprobación y la seguridad que mi amigo me brindaba, por lo cual le entregué el manuscrito; lo leyó, lo analizo, al instante se dio cuenta del profundo amor que por aquella mujer mi alma gritaba, me preguntó el por que no se la entregaba; le respondí que tenía miedo a su rechazo, era mejor vivir con la esperanza de tenerla que caer en el fracaso y el profundo vacío que su negativa causaría en mi.

Teníamos clase de Cátedra Vallejo, un curso muy interesante pero al cual solo esperaba por la formación de grupos, yo siempre me quedaba solo y no me unía a ninguno, siempre esperaba que me llamaran para integrarme, esta vez no esperaba nada, no quería integrarme a ninguno, solo al cual esa brillante figura se encontrara; por suerte mi querido amigo genero un grupo rápidamente, el siempre sentía satisfacción por ser la cabeza grupal, siempre tomaba la delantera a lo cual los resultados eran siempre gratificantes; un momento pasó y escuche una dulce voz que me preguntó : ¿Deseas integrarte al grupo?. Fue el momento más grato de mi vida hasta entonces, sentí estremecerme más de diez veces, quede pálido e inmóvil, a lo que reaccioné algunos segundos después acercándome donde aquel ángel se encontraba.

Formando parte del grupo estaba totalmente intimidado, pavor al mirarla a los ojos, quería hacer tantas cosas y ninguna a la vez, no sé que me pasó en ese momento, que sentí, fue algo que sucedió de un momento a otro, tomé mi pequeña libreta de apuntes y se la entregue a su amiga, aquella que el día que la vi por primera vez la acompañaba, lo leyó, no se si realmente le agrado aun diciéndome que estaba “bonito”, le propuse pasárselo a su amiga, mi dulce ángel, ella lo acepto y leyó, menciono que estaba lindo y me interrogó si estaba enamorado…si hubiera sabido que me moría por ella y que el único amor que podía sentir era hacia su ser; le mencioné que lo hice porque soñé con ella, sonrió, dejo ver su admirable dentadura; que encantadores momentos, no pronuncié muchas palabras después de ello hasta el final de clase que cuando al retirarme le pregunte a mi amigo: ¿Y tiene enamorado? a lo que me respondió: Sí.

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One Response to “Historia de Amor - II”

  1. roy tu amigo de tlv says:

    Enero 19th, 2008 at 5:04 pm

    jejej solo para ti amix

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